domingo, 14 de noviembre de 2010

La visión de estas TIC's en la sociedad

Las Tecnologías de la Información y las Comunicación (TIC) son incuestionables y están ahí, forman parte de la cultura tecnológica que nos rodea y con la que debemos convivir. Amplían nuestras capacidades físicas y mentales. Y las posibilidades de desarrollo social. En el concepto TIC incluimos también los medios de comunicación de todo tipo social y personal.


Estas nuevas tecnologías tan cambiantes contribuyen a continuas transformaciones en nuestras estructuras económicas, sociales y culturales, e incidiendo en casi todos los aspectos de nuestra vida. Su gran impacto en todos los ámbitos de nuestra vida hace cada vez más difícil que podamos actuar eficientemente prescindiendo de ellas. Pero también aportan:
- Fácil acceso a todo tipo de información sobre cualquier tema y en cualquier formato, especialmente a través de la televisión e Internet pero también mediante el acceso a las numerosas colecciones de discos en soporte CD-ROM y DVD.
- Instrumentos para todo tipo de proceso de datos como los canales de comunicación para difundir información y contactar con cualquier persona o institución del mundo mediante la edición y difusión de información;almacenamiento de grandes cantidades de información en pequeños soportes de fácil transporte (pendrives, discos duros portátiles, tarjetas de memoria...); e interactividad.


De todos los elementos que integran las TIC, sin duda el más poderoso y revolucionario es Internet. Internet nos proporciona un tercer mundo en el que podemos hacer casi todo lo que hacemos en el mundo real y además nos permite desarrollar nuevas actividades. Internet, entre otras cosas, permite trabajar desde cualquier sitio del mundo.
Hoy por hoy podemos participar en tres mundos: el mundo presencial, de naturaleza física, en el que hay distancias entre las cosas y las personas; el mundo intrapersonal de la imaginació; y el ciberespacio, de naturaleza virtual, constituido por bits, sin distancias.


BIBLIOGRAFÍA:
- CASTELLS, Manuel (2001). "Internet y la sociedad en red". En Lección inaugural del programa de doctorado sobre la sociedad de la información y el conocimiento. Barcelona: UOC
- http://peremarques.pangea.org/tic.htm
- Aportaciones personales.


sábado, 16 de octubre de 2010

¿Son importantes las TIC's para la educación?

Teniendo en cuenta los avances tecnológicos y científicos, la educación en un futuro será totalmente virtual. Esto favorecerá que los estudiantes sean autónomos, responsables... y crearan hábitos de estudio.

Las nuevas tecnologías constituyen una herramienta indispensable en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Son dirigidas desde el aula por los maestros y maestras y además ayudan a que la clase sea más dinámica.Las TIC no son una amenaza al profesorado, sino una herramienta que los permite cambiar el sentido y proceso de una clase tradicional. Esto hace que los docentes deban estar formados y capacitados en el uso de estas nuevas tecnologías.

Con el método de enseñanza tradicional obtenemos ventajas como la relacion directa entre profesor y alumno y con este sistema se pueden intercambiar distintos puntos de vista en clase. Sin embargo, la dependencia al aula hace este sistema incapaz de ajustarse a los nuevos avances tecnológicos, ademas este tipo de enseñanza no es personalizada puesto que es difícil atender en particular a cada alumno.

Pero con la educación autodidáctica o en Línea, en la que el alumno adquiere los conocimientos a través de diversas fuentes de información, libros, enciclopedias, revistas, Internet, etc..., elegimos el tiempo, el lugar y la actividad de estudio, y los estudiantes pueden mantener su estilo de vida, su ritmo cotidiano y cumplir con sus obligaciones familiares, sociales o laborales mientras se siguen educando.

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jueves, 14 de octubre de 2010

Caperucita Roja

Habia una vez una niña muy bonita. Su madre le había hecho una capa roja y la muchachita la llevaba tan a menudo que todo el mundo la llamaba Caperucita Roja.


Un día, su madre le pidió que llevase unos pasteles a su abuela que vivía al otro lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese por el camino, pues cruzar el bosque era muy peligroso, ya que siempre andaba acechando por allí el lobo.


Caperucita Roja recogió la cesta con los pasteles y se puso en camino. La niña tenía que atravesar el bosque para llegar a casa de la Abuelita, pero no le daba miedo porque allí siempre se encontraba con muchos amigos: los pájaros, las ardillas...


De repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella.

- ¿A dónde vas, niña?- le preguntó el lobo con su voz ronca.

- A casa de mi Abuelita- le dijo Caperucita.

- No está lejos- pensó el lobo para sí, dándose media vuelta.


Caperucita puso su cesta en la hierba y se entretuvo cogiendo flores: - El lobo se ha ido -pensó-, no tengo nada que temer. La abuela se pondrá muy contenta cuando le lleve un hermoso ramo de flores además de los pasteles.


Mientras tanto, el lobo se fue a casa de la Abuelita, llamó suavemente a la puerta y la anciana le abrió pensando que era Caperucita. Un cazador que pasaba por allí había observado la llegada del lobo.


El lobo devoró a la Abuelita y se puso el gorro rosa de la desdichada, se metió en la cama y cerró los ojos. No tuvo que esperar mucho, pues Caperucita Roja llegó enseguida, toda contenta.


La niña se acercó a la cama y vio que su abuela estaba muy cambiada.

- Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes!

- Son para verte mejor- dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela.

- Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes!

- Son para oírte mejor- siguió diciendo el lobo.

- Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes!

- Son para...¡comerte mejoooor!- y diciendo esto, el lobo malvado se abalanzó sobre la niñita y la devoró, lo mismo que había hecho con la abuelita.


Mientras tanto, el cazador se había quedado preocupado y creyendo adivinar las malas intenciones del lobo, decidió echar un vistazo a ver si todo iba bien en la casa de la Abuelita. Pidió ayuda a un segador y los dos juntos llegaron al lugar. Vieron la puerta de la casa abierta y al lobo tumbado en la cama, dormido de tan harto que estaba.


El cazador sacó su cuchillo y rajó el vientre del lobo. La Abuelita y Caperucita estaban allí, ¡vivas!.


Para castigar al lobo malo, el cazador le llenó el vientre de piedras y luego lo volvió a cerrar. Cuando el lobo despertó de su pesado sueño, sintió muchísima sed y se dirigió a un estanque próximo para beber. Como las piedras pesaban mucho, cayó en el estanque de cabeza y se ahogó.

En cuanto a Caperucita y su abuela, no sufrieron más que un gran susto, pero Caperucita Roja había aprendido la lección. Prometió a su Abuelita no hablar con ningún desconocido que se encontrara en el camino. De ahora en adelante, seguiría las juiciosas recomendaciones de su Abuelita y de su Mamá.



FIN